Haz un Esfuerzo

Hay algunas veces que nos damos cuenta que han pasado meses desde que vimos o hablamos con alguien.  Y algunas de esas ocasiones esa persona en particular nos importaba mucho, y probablemente todavía nos importe.

Sucede que son malentendidos o situaciones específicas las que nos hacen romper relaciones, o quizá no precisamente ponerlas en pausa, pero de alguna forma  esos lazos se debilitan y nos quedamos pensando en porqué una relación tan buena llegó a estar como está ahora.

Todos cometemos errores. Así, en retrospectiva, fue tal vez que dijimos algo que no contenía las palabras más adecuadas para el momento. O quizá la última vez que vimos a Rico, estaba exhausto y su actitud no fue lo que normalmente esperábamos de él; tal vez Mary tenía mucho estrés del trabajo, o algo pasó en su familia y cualesquiera que haya sido la situación la hizo actuar de la forma en que lo hizo… los escenarios son ilimitados, y tenemos que aceptar que la mayoría de las veces somos nosotros los verdaderos culpables.

Hagamos un esfuerzo por reconectar. No debe ser muy difícil en estos días, hay tantas formas de contactar gente que incluso un mínimo mensaje puede hacerles saber que los extrañamos. No es necesario exagerarlo.

Es posible que ellos nos extrañen tanto o más de lo que nosotros a ellos. Entonces, ¿qué estamos esperando? El tiempo se acaba; hoy es el día de comenzar a fortalecer nuestros lazos, no debe tomarnos mucho.

Y si acaso toma mucho, el trabajo vale la pena.

 

Haré un esfuerzo.

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Eres lo que publicas/dices

La imagen lo es todo.

Bueno, no exactamente. Pero de alguna forma lo que nos ponemos, los zapatos en los que caminamos, el vehículo que usamos, o las gafas, gorros, bufandas, relojes, celular, y todo aquello que rodea nuestro cuerpo o parte de él, afecta la forma en que somos percibidos por los demás.

 

Sin embargo, cuando se trata de comunicarnos, todos esos implementos de pronto pierden importancia, y el grado en el que afectan nuestra comunicación se reduce a prácticamente cero. De seguro has conocido a gente que se viste con las ropas más caras, pero su estatus social; educación y cultura no encajan con las telas. Y de seguro también has conocido a aquellos que visten humilde y cómodamente y cuyos valores, morales, conocimiento y todo lo demás rebasa con mucho a los códigos de vestido de aquellas otras.

 

Lo que hace una gran diferencia en las Redes Sociales virtuales y toda otra forma de comunicación vía éstos medios electrónicos, es  que tenemos que ser precisos en nuestra transmisión del mensaje. Aquí, ir vestido es opcional, y los dispositivos que utilizamos ni se muestran; son solo un mecanismo que nos permite platicar unos con otros.

En estas circunstancias, la forma en que nos expresamos es la “vestimenta”. No existen pretextos válidos para mostrar que nuestra educación es menor a la que realmente hemos adquirido. Tratar lo más posible el usar mayúsculas, puntuación, sintaxis y gramática en forma correcta es el modo en que demostramos quienes somos en verdad. El tipo de palabras que usamos, la secuencia en que acomodamos una tras otra, el tamaño de las frases, si preguntamos mucho, o decimos muchas cosas; absolutamente todo eso juega un papel en pormenorizar nuestra presencia.

 

He escuchado y leído a algunos ofreciendo disculpas o dando excusas por su pobre tecleo, explicando que la forma en que escriben -según ellos- está de moda, o que utilizan solo mayúsculas porque así lo hacen más rápido sin necesidad de usar acentos en algunas palabras; o que al así hacerlo otras personas no notarán que no tienen buenas habilidades al teclado o suficiente destreza para comunicarse.

¿Adivina qué? Las modas pasan, mientras que las tradiciones y modales perduran; las mayúsculas también se acentúan; y la gente a la que le escribimos y todo aquel que puede leer lo que publicamos nos conoce ya, ¿cierto?

¿Alguno otro subterfugio?

Si se encuentran entre nuestros conocidos, pues ya nos conocen: saben quienes y cómo somos, e incluso porqué somos. Así que, ¿a quien queremos engañar?

 

La forma en que te expresas aquí y en cualquier otro lugar te define. Delinea quien eres y el tipo de persona que eres. En breve, muestra tu valor neto como persona.

Ir vestido es opcional.

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El Poder que Tenemos

No se trata de saltar tres metros en el aire, o levantar una tonelada, o rayos desintegradores, no es el dinero que lo compra todo, y no es nuestro superior cerebro que nos hace amos de la tierra.

Es nuestro colectivo: nuestra red. Es nuestra la comunicación que nos da poder para compartir y aplicar esa supremacía, por la que algunas personas aun están luchando a muerte para conseguir: deja que todo mundo sepa que cuentas con un instrumento fascinante para cambiar el mundo, y que estás dispuesto a utilizarlo*. Y vota.

No votes simplemente por votar**, vota porque hay demasiadas razones detrás de lo político, vota porque juntos podemos hacer una verdadera diferencia. Sobre todo, exhorta a todos a votar también; pero de nuevo, pídeles que tomen una decisión educada y al así hacerlo provean un poderosísimo punto extra para el equipo que será elegido.

Yo voto, tú votas, él vota, ella vota, ellos votan; Nosotros Cambiamos el Mundo.

* Ver Soy parte de tu ejército https://amanuensepropio.com/2012/01/19/soy-parte-de-tu-ejercito/

** Ver ¿Votar por votar? http://www.letraslibres.com/blogs/polifonia/voto-obligatorio-votar-por-votar

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Dices, ¿Qué?

Así, estamos platicando entre amigos acerca de temas normales cuando Franco llega gritando: “¡Miren, encontré diez centavos!”

Es probable que algunos simplemente ignoremos el comentario, otros estarán pendientes de cómo continúa el chiste de Franco, notando en unos cuantos segundos que no hay broma.

Luego, otro día en un ambiente similar es Lira la que entra a todo pulmón: “¡Miren, encontré diez dólares!”

Aquí, algunos reaccionarán y seguro preguntarán dónde y cómo encontró el dinero; algunos le pedirán que compre algo para ellos también, o algo así. Este incidente muy probablemente no solo interrumpiría el tema actual, sino que comenzaría uno nuevo.

Después, un día distinto eres tú quien viene dando de brincos y gritando: “¡Miren, encontré cien dólares!”

Ve la reacción a tu alrededor, esto es en verdad algo, ¿o no? Esto definitivamente acabaría cualquiera que fuera el tema del que se hablaba, creando un nuevo tema al instante el cual se quedaría rondando entre nosotros por un buen tiempo.

¿Qué tipo de publicaciones haces? ¿Presumes los diez centavos? ¿Eres de los que dicen “buen día” o “estoy almorzando” o “estoy cansado” simplemente por estar frente a la pantalla y no tener algo mejor que decir?

¿Prodría tal vez simplemente ser nuestro Miedo al Aislamiento y Querer Decir Algo como Gi Woong Yun y Sung-Yeon Park sugieren? (Revista de Comunicación Mediante-Computadora, Volumen 16, Tomo 2, páginas 201–227, Enero 2011, http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/j.1083-6101.2010.01533.x/full#b60).

¿Son tus publicaciones verdaderamente importantes o interesantes o emocionantes o por lo menos divertidas? ¿Transmite un mensaje positivo? ¿Nos hacen pensar y reaccionar? ¿Comprometernos a algo?

Espero las tuyas sí.  Sobre todo, me esfuerzo porque las mías lo sean también.

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Revivir Sueños Perdidos

“Héctor, ¿ya no escribes?”

“Claro, Malú, todavía…”

“¿Cómo es que nadie ha comentado algo tuyo, entonces?”

“Lo que pasa es que aun lo hago, solo que no como antes.”

“Pues esa es mi pregunta, ya nunca lo haces: no escribes para nosotros ni para un público grande.”

“(silencio)”

“¿Estás bien?”

“Sí, Malú, estoy bien… Con permiso…”

Y fui apresurado a esconderme en el baño, tratando de ocultar mis lágrimas y mis cada vez más fuertes sollozos. Me di cuenta que había perdido o estaba perdiendo mi toque en algo que hacía bien y seguido. Algo que me definía y que otros esperaban de mí, como si fuera natural o no me costara trabajo hacerlo. Tal vez  era natural, y quizá no me representaba un gran esfuerzo tampoco. La cosa es que descuidé mis artes por mucho tiempo. Cuando esa amiga me recordó lo que estaba desaprovechando, o no precisamente perdiendo pero aplicando en un ambiente equivocado, fue como un duchazo de agua fría. Tenía un sueño de hacerla en grande desde que era un joven adolescente. ¿Qué pasó?

La vida me llevó por muchas rutas y experiencias que me desviaron de todas esas quimeras. Como supongo que nos pasa a la mayoría, muchos sueños de nuestros primeros años son deshechos, y olvidados después. ¿Recuerdas cuando veías las olimpiadas y de repente querías ser un gimnasta? ¿Qué tal la pianista del gran concierto?  ¿El artista que exhibiría en la galería de arte moderno? ¿O el principal anotador de un equipo profesional de futbol? ¿La cantante llenando estadios completos?

Todos pasamos por experiencias similares, ¿o no? Yo tenía muchos sueños distintos, pero para el que comencé a prepararme desde una temprana edad fue hecho a un lado de alguna forma, como olvidado por muchos años. Fue revisitado algunas veces justo antes que la vida se pusiera todavía más complicada, y entonces –de repente- alguien inesperado me lo recuerda.

¿Podría rescatar tal ilusión o cualquier otra y hacer algo al respecto ahora? ¿Cualquier cosa?

Tengo que intentarlo. Dicen que nunca es tarde.

¿Tú, sinceramente, qué crees?

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Critiquémonos

Recibí un comentario indecente acerca de algo que publiqué no muy recientemente. Lo cual por mi parte está bien: no me importa la forma en que dicha retroalimentación es presentada, y simplemente tomo la substancia del contenido y lo reformo a algo apropiado que supongo es la idea detrás del mensaje.

Yo lo he hecho también; en mis años mozos he criticado las palabras y actos de otros en incontable número de veces. Obvio, en ocasiones muy específicas me he arrepentido después y no me he sentido muy bien que digamos, mucho menos si no tuve una razón válida, o si simplemente estallé sin analizar. Solo quiero reconocer aquí que las emociones nos controlan a veces, y que esto nos pasa a todos.

Hace unos meses se apreció un pico de actividad en la Blogósfera, Facebookósfera y Twitterósfera acerca de un candidato presidencial demostrando parte de su educación real y su falta de cultura literaria. Es obviamente algo malo que dicho personaje muestre tales ‘virtudes’, y así entiendo los constantes y desagradables comentarios  acerca de lo mismo. Pero lo que en verdad me impactó fue que algunas personas que conozco le criticaban también, como si ellas fueran mejor que él en ésos aspectos; o tal vez  como una manera de sentir que ellos no fueran los únicos sin educación, y el hecho de que un candidato a la presidencia fuera o estuviera como ellos era razón suficiente para  gritarlo a las montañas y decir “¡Hey, no estoy solo: aquí está la muestra!”

También se veía un poco raro ver el constante historial y cronología de comentarios entre solo dos o tres conocidos discutiendo acerca de eso o algo semejante a eso, pero haciendo saber a todos los demás acerca de lo que ellos pensaban y opinaban y que querían decir. Quizá solo estaban desahogándose, pero de cualquier forma era incómodo para el resto de nosotros.

He visto hasta expresiones obscenas de una a otra persona, en forma pública.

Mira, nosotros no queremos involucrarnos en esas cosas. Si quieres charlar con alguien acerca de algo muy específico, por favor llévale a un lado y platiquen. En nuestra red, nos gustaría ver comentarios buenos, positivos,  divertidos y constructivos.

Esa es la razón por la que nos unimos a estos medios ¿verdad?

Así que, sí, critiquémonos. Hagámoslo y además también proveamos ideas para que nos mejoremos más y más unos a otros, y al así hacerlo, creemos una mejor red para disfrutarla todos.

Construyámonos.

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Calidad y Cantidad de los Contactos… ¿son en verdad ‘amigos’?

Nota: recibí algo de retroalimentación con respecto a las publicaciones de Redes Sociales. Toda muy buena y válida, y por cierto, de muy buena calidad. A partir de hoy, trataré de incluir algunas referencias a temas relacionados, específicos o delicados, tratando de no sobrellenar los artículos con las mismas.

¿Quiénes son tus conocidos? ¿Les conoces? ¿Podrías decirme a lo que se dedica tu contacto # 48? ¿Le aceptaste simplemente por su foto? ¿Es ‘ella’ en realidad ‘él’? ¿Cuáles son sus intenciones? ¿Qué tan seguido interactúa contigo?

Ya sabes hacia donde voy.

Francesc Gómez Morales ejemplifica mediante tirilla cómica en El Pequeño Libro de las Redes Sociales, pg. 28, lo que en verdad deberíamos preguntarnos  antes de aceptar un contacto. Debemos pensar bien o tal vez preguntar a contactos existentes si es seguro aceptar la invitación de Angelina Elektra, por ejemplo. Por lo menos, simplemente por seguridad propia, y más aun para proteger a la gente en nuestros círculos. En breve: Si no le conoces, no le aceptes. Tú no le abres la puerta a cualquier persona que llega a tocar, ¿o sí?

Más que estar preocupado por la gente que incluyas en tus contactos y que pudieran dañarte, lo que me preocupa es la que incluyes y aceptas que de alguna manera estará ligada al resto de nosotros por medio de tu perfil. Después de todo, pertenezco a tus círculos y tú y yo ya somos ‘amigos’ ¿verdad?

Más preocupante que tú dándole forma a mi red (Regla # 1, Christakis y  Fowler, Conectados, pg. 17) lo que me da temor es la Regla 4: LOS AMIGOS DE LOS AMIGOS DE NUESTROS AMIGOS NOS AFECTAN (Christakis y Fowler, Conectados, pg. 22, http://connectedthebook.com/pdf/excerpt.pdf ).

Lo que esto significa es que ya estamos relacionados, y mientras más proximidad haya entre nosotros, es más probable que puedas  afectarme directamente. Recuerda que el total de la población mundial es alcanzable con tan solo seis grados de separación; así que mientras más cerca estamos, lo más afectados que somos por medio de las acciones de los demás; o la falta de las mismas.

Te pongo un reto: en la Red Social donde tengas más contactos escoge dos de ellos al azar. Si son alguien que en verdad conoces, hay una probabilidad muy alta de que se conozcan también entre ellos. Haz esto tres veces y nota si hay un patrón.

Vayamos más lejos: escoge otros tres aleatoriamente. Descarta miembros familiares y escoge otros en su lugar. ¿Sabes tres cosas acerca de los tres, como dónde les conociste, a qué se dedican, y quién te los presentó?

Más allá todavía: ¿estás seguro que las fotos de sus perfiles corresponden a ellos?

¿Qué tal que estén juntando tanta información personal tuya como puedan con objetivos criminales? ¿Cómo puedes detener eso ahora?

Nuestro sentimiento general es que aquellos conocidos que no interactúan mucho con nosotros, o que no lo hacen con los demás, son aquellos que han olvidado que tienen una cuenta o que solo utilizan las Redes Sociales esporádicamente, y por consiguiente son usuarios débiles. Empero, a veces esas ligas débiles son quienes representan las mayores amenazas precisamente por la aparente pasividad asociada con ellos (Mark S. Granovetter, La fuerza de los Nodos Débiles, Revista Estadunidense de Sociología, Mayo, 1973, Universidad de Stanford,
http://sociology.stanford.edu/people/mgranovetter/documents/granstrengthweakties.pdf ).

La buena noticia es que es relativamente fácil bloquear o eliminar dichos contactos. Si tuviste tiempo para aceptarles en tus círculos, de seguro tienes también tiempo para bloquearles o borrarles.

Recuerda que la calidad siempre será más poderosa que la cantidad. Una relación cualitativa iguala a muchas mediocres. Por consiguiente, un número grande de contactos en tu perfil no significa mucho; un círculo pequeño de conocidos de calidad es mucho más valioso que un directorio inflado pero vacío.

Recuerda también que a fin de filtrar y separar las manzanas podridas, puedes crear círculos o grupos dentro de los sistemas. Hacer esto es hasta divertido a veces.

También, las herramientas como los mensajes personales o privados hacia dichos elementos que no puedes recordar con certeza quienes son, pueden ayudarte a darte cuenta quien es un amigo y quien no.

¿Quiénes somos tus amigos ahora?

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Tengo que hacer una Confesión

En realidad tengo muchas cosas que confesar. Solo que me da algo de temor.

A la mayoría nos llega de vez en vez pensamientos acerca de algo que hicimos mal, y aun así seguimos creyendo que es mejor continuar ocultando la verdad, porque de ésta forma nadie sale afectado. El pensar que todo está bien de la manera en que está nos proporciona una falsa paz, es una tranquilidad en la que nos metemos cual si a una alberca pública.
Creo que como yo, la mayoría pensamos que está bien ocultar dichas cosas, y no las decimos a la gente que no está involucrada, pero que de alguna forma debería estar.

Es una carga mental y moral que nos va consumiendo, lo aceptemos o no.
¿No me crees? ¿Qué te tiene con los ojos abiertos en las noches? ¿No se relaciona con esos “secretos”? Qué bien, estás dejando a tu familia y amigos un legado de bondad, honestidad e integridad.
Empero, si sí es… pues, simplemente comienza a vaciar el saco. No es tan difícil. La gente a la que tienes que decirle estará agradecida; y tú dormirás más profundo.

Así es, no estoy descubriendo algo. No ahorita. Quiero decir, no todo de una vez: lo he estado haciendo gradualmente y estoy comenzando con los ejemplos y explicaciones más fáciles. Con práctica, estaré mejor preparado para enfrentar esos pesados demonios que he cargado por años.

Los secretos de negocios, aunque grandes, son fáciles de soltar. Los de familia y redes sociales (virtuales o reales)… pues; ya llegará el momento muy pronto. Prometo.

Espero y tú también te sientas más ligero pronto. 😉

Artículo originalmente publicado en un Blog distinto a las 9:30 AM Viernes, Abril 3, 2009. Editado por claridad.

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Soy parte de tu ejército

No sé si soy cabo o sargento o general o algo distinto, no sé con certeza siquiera que rangos tienen más valor que otros. Lo que si sé es que todos estamos dispuestos a ganar esta batalla y que hay millones a mi lado esperando usar ya las armas que se nos han proporcionado.

Sí, todos tenemos armas. Quizá el instrumento más poderoso de todos, si no lo tienes es quizá porque no la has demandado. Lo único que necesitas es demostrar que eres mayor de edad y que eres capaz de usarlo apropiadamente.

Ve las noticias: a estas fechas, hay líderes y mucha gente todavía arriesgando su vida y algunos de ellos muriendo con tal de obtener éste tipo de armas, o algo semejante por lo menos. Los héroes nacionales de la mayoría de los países de primer mundo, y aquellos en vías de desarrollo, pelearon y muchos murieron para que nosotros obtuviéramos éstas armas. Hay miles de millones de personas en el mundo para quienes las mismas son solo un sueño; muchas más desconocen su existencia.

Pero tú y yo y millones más como nosotros contamos con ella: el voto.
Según The Economist Intelligence Unit, al final del 2011 solo 11% de la población mundial vive en democracia plena, otro 37% lo hace en democracias con faltas, y el resto del mundo no experimenta dicho gobierno. Eso significa que cerca de cuatro mil millones de personas no tienen acceso a lo que para nosotros es un simple trámite más: el voto.
No dejes de usarlo; es ahora no solo un privilegio, sino una necesidad de cambios que necesitamos afectar. Conviértete en líder y conmina a todos tus conocidos a que voten. Platica tus puntos de vista, escucha los de ellos, manifiéstate aunque sea por Internet. Es necesario, es crítico ahora y no hay ya excusas; es no solo por y para nosotros mismos, sino también por nuestros países y toda nuestra gente que ha sufrido ya tanto.

La lucha comenzó hace tiempo: la estrategia dicta analizar partidos y candidatos y seguir al tanto de cada uno de sus movimientos actuales y pasados, y también sus intenciones. La gente que les rodea debe ser muy tomada en cuenta también. No es tarde para informarnos de todo ello y poder tomar la mejor decisión. Estamos muy a tiempo de platicar con los demás y correr la voz de que nuestro ejército tiene todas las de ganar. Solo es cuestión de usar nuestra arma democrática, la única que tenemos pero también la más eficaz.
Si el partido en el poder ha de continuar o debemos cambiarlo, que sea porque estamos convencidos de que los candidatos y sus equipos son la mejor opción. Es nuestro decreto y de nadie más.
Hay únicamente un reto aquí: solo tenemos un disparo, así que éste debe ser preciso. Es por eso que debemos seguir la estrategia tan continuamente como nos sea posible.

Por favor ayúdame. Hagamos algo que marcará la historia de nuestra gente, te lo pido como hijo, hermano, esposo, amigo y sobre todo como alguien desamparado en impotencia, sediento de justicia y descobijado de esperanza. Alguien que hoy necesita de todo tu apoyo.

Por favor, de verdad, haz un pequeño esfuerzo y ayúdame a dirigir tu ejército de paz y confianza hacia la victoria. En esta entrega, yo estoy a tu lado hasta el final.

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Nada Personal

Digamos que estás en una fiesta, una reunión familiar o simplemente rolando con los amigos y alguien se te acerca ofreciéndote lo que vende. ¿Cómo lo tomas? Es divertido ¿o no? ¿Qué? ¿No te agrada? ¿De verdad?

Bueno, imaginemos el mismo escenario en las Redes Sociales que usas: ¿estás tratando de vender algo a tus compañeros, familiares y amigos? Si no, que bien. Controlas tus círculos en forma apropiada.
Si sí, ya deberías saber que hay un lugar para lo mismo. De hecho, hay muchos lugares para ello. En el mundo real no es muy agradable mezclar negocios con placer, y éste mismo estándar se aplica en las Redes Sociales: no importa que tan pulida esté tu presencia o los servicios que ofreces en-línea, si estás mezclando clientela potencial con amigos, éstos pronto desaparecerán de ahí y tratarán de evitarte como a la plaga.
Lo menos que podemos hacer cuando hacemos esto es explicar en nuestras publicaciones el porqué de nuestras ofertas, o re-invitar a la gente en nuestros contactos indicando que ese perfil en particular estará publicitando y actualizando dichos productos constantemente. De ésta forma, los contactos con inclinación comercial pueden quedarse en ese círculo o grupo, y la gente que tiene una relación más personal contigo puede optar por salir.

Lo mejor en absoluto es poner las cosas en el lugar apropiado:
+ Creando un Website cuya única intención es publicitar, mercadear y actualizar lo que estás vendiendo
+ Abriendo un Blog con la misma intención que un Website completo tendría
+ Creando una Página –o por lo menos un Grupo- dentro de Facebook, por ejemplo; ésta haría y tendría los mismos aspectos básicos de una página Web, y dependiendo de tu habilidad en-línea, probablemente sería más fácil de manejar
+ Utilizar las ‘Redes Sociales’ apropiadas para tus servicios o productos: Focus, Linked-In, Xing, Google+, MeetUp, etc.

Haz esto y no tendrás problemas distinguiendo si estás socializando o vendiendo. Cuando las líneas están borrosas entre quien es un amigo o un cliente se vuelve difícil establecer una conversación de un género en particular. Tratar de intercambiar palabras e información se vuelve raro tanto para ellos como para ti, y entonces tarde o temprano toman la decisión de si eres un conocido o un vendedor; una vez que eso está decidido se queda así por mucho tiempo, probablemente por siempre.

¿Has tenido estas experiencias de vendedores en-línea? ¿Qué opinas de la gente que hace eso? ¿Siguen en tu lista de contactos o amigos?

Recuerda, si tu presencia en-línea en las Redes Sociales es netamente de negocios, tenla así. Haz todo en forma comercial y dedícate a vender nada más, e interactúa solo como un negociante.
Nada Personal.

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